
Esta especie de slogan que el Registro Civil promocionó hace algún tiempo atrás parece todo un juego de marketing que usan las típicas empresas de consumo masivo para atraer clientes como sea. Como si obtener el único documento que le acredita a uno ciudadanía lo consiguiese en la tienda de la esquina a menor costo!!!!. Ilusos!!!.
Claro ejemplo de esto el Registro Civil de Portoviejo en Manabí, es el más evidente sinònimo de cloaca de ratas que sirve para llenar los bolsillos de todos, como en cadena, uno envía al otro y cada uno cobra lo que más le parece justo, y lo peor de todo: No brindan el servicio que deben, porque con tal de no cargarse de trabajo humillan a la gente pobre y anciana y le dicen "lo siento no lo vamos ayudar"
Me explico, primero la atención a los usuarios es pésima, la hora de atención debe ser a las 8 en punto según las reglas de Gobierno, pero ellos inician a las 8 y 30 de la mañana despúes de haberse contado entre ellos lo que hicieron la tarde y noche anterior, hablando por teléfono, etc., segundo la incomodidad, falta de cooperación y poco deseo de contestar de quienes se pregunta donde hacer determinado trámite, tercero en ventanilla la atención es denigrante, tratan a los jóvenes estudiantes como si fueran poca cosa y cuarto y más asqueroso de esta atención en ese antro de gente inculta que no revisan el archivo y envían a otro departamento para sacar un documento que lo tienen a la mano pero el gusto de ellos es hacer comprar a la gente una especie para legitimizar lo que está claramente legitimizado. Lo explico con un caso vivido hoy, dos casos vividos hoy.
Acudí con dos personas al Registro Civil a una renovación, 8 en punto de la mañana y a ubicarse en la fila o "cola" para esperar que los funcionarios (que de funcionarios no tienen nada pues no funcionan) dejen de platicar y atiendan a las personas que acudían de muchos sectores de la provincia de Manabí e incluso de Guayas y Santa Elena, a realizar el trámite de renovar su documento por las distintas necesidades que se presentan, al llegar a ventanilla un caballero atendió a mis dos acompañantes (señoritas) revisando sus huellas dactilares y anotando las típicas letras y números que nunca entendí de donde aparecen en nuestros dedos y enviando a otra ventanilla en la que se encontraba una dama, porque no puedo darle otro apelativo en señal de respeto al género del que me encuentro muy honrado de venir y amar, pero en contraste a algunas como ella que se creen dueñas de la verdad y de lo justo. Esta dama que por el simple hecho de que la fecha no era del día de presentación aseguró que una jóven estudiante de Secretariado Ejecutivo de una prestigiosa universidad no podía llevar la ocupación de estudiante superior porque simplemente no le daba la gana. Y como las huellas no coincidían la envió a archivo. A la otra señorita que me acompañaba no le revisaron nada, solo le leyeron el papel y la enviaron al mismo departamento. Ya en ese lugar, la cola era aún más larga, la atención pésima, como para variar, y el ambiente incomodo y molesto para quienes sabemos que la obligación de ellos es atendernos a los usuarios que pagamos sus sueldos.
Allí se congregaron muchas de las personas que estaban en la fila esperando ser atendidos, enviados por el mismo motivo, no concordaban los indices dactilares y punto, en ese departamento por el simple motivo de buscar un documento se debía pagar otro valor aparte del de la cédula. No contentos, y como si no fuera otro gasto, despúes de tanto buscar los pobres "funcionarios" daban la documentación que según la Constitución es privada para que la lleven a sacar copias y devolver, se supone que deber ser confidencial y aunque sea el mismo dueño que la lleva quien no dice que cualquier malechor le saca una copia para alterar el documento???.
Se tuvo que cancelar otro valor más, lo ilógico es que a pleno siglo XXI donde el ordenador es la necesidad más imperiosa del momento aún se usa la máquina de escribir, en ese lugar que debe reinar la tecnología se usa la máquina de escribir. Qué tontería!!!! porque el dinero que sacan no lo invierten en la compra de computadores????. En fin este es un caso de Ripley, pero no debería sorprender. Y la culpa no es del Gobierno sino de los malos burócratas, que hacen quedar mal a quien maneja el ejecutivo, y no es que sea correísta ni mucho màs, sino que creo firmemente en que la acción social no se compara con lo político y que muchos somos criticados por lo que otros no hacen.
El otro caso es el de un anciano de aproximadamente 80 años de edad que necesitaba sacar su cédula, lo tuvieron, a esa edad, caminando por todo el Registro Civil y no lo quisieron ayudar, todo porque no querían buscar el número de cédula que a él por olvido ya no recuerda, pues no entienden que la edad de las personas avanzadas trae consigo problemas que todos podemos sufrir, por ahí una buena funcionaria quiso ayudarlo, pero el resto lo humilló como más quiso, basándose en la ley del más fuerte y poderoso.

Paradójicamente una cartel decía: Nos modernizamos para servirte mejor.!!!!!! Juzguen ustedes mismos.
En total se gastó 8 dólares obligatorios a pesar que el mismo cartel asegura que el valor por renovación es de 6 dólares. No pague más!!!!!
Claro ejemplo de esto el Registro Civil de Portoviejo en Manabí, es el más evidente sinònimo de cloaca de ratas que sirve para llenar los bolsillos de todos, como en cadena, uno envía al otro y cada uno cobra lo que más le parece justo, y lo peor de todo: No brindan el servicio que deben, porque con tal de no cargarse de trabajo humillan a la gente pobre y anciana y le dicen "lo siento no lo vamos ayudar"
Me explico, primero la atención a los usuarios es pésima, la hora de atención debe ser a las 8 en punto según las reglas de Gobierno, pero ellos inician a las 8 y 30 de la mañana despúes de haberse contado entre ellos lo que hicieron la tarde y noche anterior, hablando por teléfono, etc., segundo la incomodidad, falta de cooperación y poco deseo de contestar de quienes se pregunta donde hacer determinado trámite, tercero en ventanilla la atención es denigrante, tratan a los jóvenes estudiantes como si fueran poca cosa y cuarto y más asqueroso de esta atención en ese antro de gente inculta que no revisan el archivo y envían a otro departamento para sacar un documento que lo tienen a la mano pero el gusto de ellos es hacer comprar a la gente una especie para legitimizar lo que está claramente legitimizado. Lo explico con un caso vivido hoy, dos casos vividos hoy.
Acudí con dos personas al Registro Civil a una renovación, 8 en punto de la mañana y a ubicarse en la fila o "cola" para esperar que los funcionarios (que de funcionarios no tienen nada pues no funcionan) dejen de platicar y atiendan a las personas que acudían de muchos sectores de la provincia de Manabí e incluso de Guayas y Santa Elena, a realizar el trámite de renovar su documento por las distintas necesidades que se presentan, al llegar a ventanilla un caballero atendió a mis dos acompañantes (señoritas) revisando sus huellas dactilares y anotando las típicas letras y números que nunca entendí de donde aparecen en nuestros dedos y enviando a otra ventanilla en la que se encontraba una dama, porque no puedo darle otro apelativo en señal de respeto al género del que me encuentro muy honrado de venir y amar, pero en contraste a algunas como ella que se creen dueñas de la verdad y de lo justo. Esta dama que por el simple hecho de que la fecha no era del día de presentación aseguró que una jóven estudiante de Secretariado Ejecutivo de una prestigiosa universidad no podía llevar la ocupación de estudiante superior porque simplemente no le daba la gana. Y como las huellas no coincidían la envió a archivo. A la otra señorita que me acompañaba no le revisaron nada, solo le leyeron el papel y la enviaron al mismo departamento. Ya en ese lugar, la cola era aún más larga, la atención pésima, como para variar, y el ambiente incomodo y molesto para quienes sabemos que la obligación de ellos es atendernos a los usuarios que pagamos sus sueldos.
Allí se congregaron muchas de las personas que estaban en la fila esperando ser atendidos, enviados por el mismo motivo, no concordaban los indices dactilares y punto, en ese departamento por el simple motivo de buscar un documento se debía pagar otro valor aparte del de la cédula. No contentos, y como si no fuera otro gasto, despúes de tanto buscar los pobres "funcionarios" daban la documentación que según la Constitución es privada para que la lleven a sacar copias y devolver, se supone que deber ser confidencial y aunque sea el mismo dueño que la lleva quien no dice que cualquier malechor le saca una copia para alterar el documento???.
Se tuvo que cancelar otro valor más, lo ilógico es que a pleno siglo XXI donde el ordenador es la necesidad más imperiosa del momento aún se usa la máquina de escribir, en ese lugar que debe reinar la tecnología se usa la máquina de escribir. Qué tontería!!!! porque el dinero que sacan no lo invierten en la compra de computadores????. En fin este es un caso de Ripley, pero no debería sorprender. Y la culpa no es del Gobierno sino de los malos burócratas, que hacen quedar mal a quien maneja el ejecutivo, y no es que sea correísta ni mucho màs, sino que creo firmemente en que la acción social no se compara con lo político y que muchos somos criticados por lo que otros no hacen.
El otro caso es el de un anciano de aproximadamente 80 años de edad que necesitaba sacar su cédula, lo tuvieron, a esa edad, caminando por todo el Registro Civil y no lo quisieron ayudar, todo porque no querían buscar el número de cédula que a él por olvido ya no recuerda, pues no entienden que la edad de las personas avanzadas trae consigo problemas que todos podemos sufrir, por ahí una buena funcionaria quiso ayudarlo, pero el resto lo humilló como más quiso, basándose en la ley del más fuerte y poderoso.

Paradójicamente una cartel decía: Nos modernizamos para servirte mejor.!!!!!! Juzguen ustedes mismos.
En total se gastó 8 dólares obligatorios a pesar que el mismo cartel asegura que el valor por renovación es de 6 dólares. No pague más!!!!!
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